El Ecomuseo Harinera de Castellón de Empurias se reinventa con una nueva museografía que conecta patrimonio, alimentación y sostenibilidad
- El Ecomuseo Farinera de Castelló d'Empúries inicia una nueva etapa con una renovación integral que transforma completamente su relato museográfico. Esta actuación forma parte de la estrategia impulsada por el Ayuntamiento para recuperar, preservar y proyectar el patrimonio como uno de los principales activos de futuro del municipio.
- La nueva museografía conecta patrimonio industrial, alimentación, salud y sostenibilidad a través de dos grandes espacios —la harinera histórica y el ÁgoraTeca— y convierte al museo en un referente en la reinterpretación del patrimonio industrial para reflexionar sobre los grandes retos del siglo XXI.
- La transformación ha supuesto una inversión de cerca de 783.000 euros, financiada íntegramente con fondos europeos Next Generation EU. En la convocatoria estatal sólo se aprobaron 11 proyectos impulsados por ayuntamientos catalanes, dos de los cuales corresponden a Castelló d'Empúries: la renovación del Ecomuseo Farinera y la rehabilitación del Palau dels Comtes.
El Ecomuseo Farinera de Castelló d'Empúries ha inaugurado este viernes una renovación integral que transforma completamente su discurso museográfico y lo consolida como un equipamiento de referencia que conecta patrimonio industrial, alimentación y sostenibilidad. Más de veinte años después de la inauguración de su exposición permanente, el museo inicia una nueva etapa que convierte el patrimonio industrial en el punto de partida para reflexionar sobre la alimentación, la salud y los grandes retos sociales y ambientales del siglo XXI.
Una antigua fábrica de harina de finales del siglo XIX convertida en museo puede ayudarnos a entender qué comemos, cómo nos alimentamos y qué impacto tiene nuestro modelo alimenticio sobre el planeta. Ésta es la premisa del nuevo proyecto museográfico, que toma el trigo, la harina y el pan como hilo conductor de un relato que conecta pasado y presente sin renunciar a la esencia del Ecomuseo Farinera como uno de los principales testimonios del patrimonio industrial de Cataluña.
El acto inaugural ha reunido a representantes institucionales, profesionales del sector museístico, entidades del territorio y un numeroso público para celebrar el inicio de esta nueva etapa. Han asistido Carme Gilabert, directora del Ecomuseo Farinera; Anna Massot, alcaldesa de Castelló d'Empúries; Pere Parramon, subdelegado del Gobierno de España en Gerona, y Albert Tulleuda, director del Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña (MNACTEC). Los parlamentos han tenido lugar en el patio del museo, transformado para la ocasión con una intervención escenográfica inspirada en el trigo, protagonista de la campaña de comunicación El trigo tiene mucho que decirte, que sintetiza el nuevo relato museográfico.
Un museo que conecta patrimonio, alimentación y sociedad
El nuevo proyecto museográfico toma el trigo, la harina y el pan como hilo conductor de un relato que conecta pasado y presente. La visita explica la evolución de la industria harinera y el papel que ha tenido en la historia de Castelló d'Empúries, al tiempo que plantea preguntas de plena actualidad sobre qué comemos, de dónde provienen los alimentos, cómo afectan a nuestra salud y qué impacto tiene nuestro modelo alimentario sobre el planeta. El pan se convierte así mucho más que en un alimento: es el punto de partida para explicar la relación entre las personas, el paisaje y la sociedad a lo largo de los últimos 10.000 años.
El nuevo ecomuseo se organiza en dos grandes ámbitos complementarios. Por un lado, la fábrica de harina, donde el visitante descubre el funcionamiento de la antigua harinera, la maquinaria original, la acequia del Molí, la fuerza del agua, los oficios y la revolución tecnológica que transformó la producción de harina a finales del siglo XIX. Por otro lado, el ÁgoraTeca, un nuevo espacio dedicado a la alimentación, la salud y la sostenibilidad que invita a reflexionar sobre los hábitos alimenticios, la dieta mediterránea, los alimentos ultraprocesados, el consumo de proximidad y el desperdicio alimentario.
El paisaje del Empordà también forma parte de la experiencia de visita. Una gran intervención gráfica integra la fauna y la flora de la acequia del Molí y de los espacios naturales del entorno dentro del recorrido expositivo, reforzando el vínculo entre la fábrica, el territorio y los recursos naturales que explican el origen y la historia de la harinera.
Para la directora del Ecomuseo Farinera, Carme Gilabert, «La renovación del Ecomuseo Farinera representa mucho más que una actualización museográfica. Es una redefinición del papel que queremos que tenga este equipamiento: un museo más sostenible, más accesible, más cercano y social. Que, sin dejar de ser la Farinera, profundiza su identidad y aspira a ser significativo en la vida de las personas. El museo que imaginábamos es ya una realidad; ahora comienza el reto de convertirlo en un museo transformador para la comunidad y para todas las personas que nos visiten».
En este sentido, el director del MNACTEC, Albert Tulleuda, ha destacado que
«Conservar el patrimonio industrial no es mirar atrás con nostalgia. Es dar herramientas para que las nuevas generaciones entiendan de dónde venimos. Y cuando sabemos de dónde venimos, es mucho más fácil decidir hacia dónde queremos ir».
Una nueva forma de visitar el Ecomuseo, más accesible, participativa y pensada para todos
La nueva museografía combina maquinaria original, audiovisuales, recursos interactivos, objetos patrimoniales y experiencias participativas para ofrecer una propuesta dinámica pensada para todos los públicos. El museo quiere generar preguntas más que ofrecer respuestas e invita a los visitantes a reflexionar sobre la relación entre el patrimonio —industrial y natural—, la alimentación y el futuro.
La renovación ha transformado por completo la experiencia de visita. El proyecto reorganiza los espacios de acogida, incorpora nuevos recursos de mediación y redefine el recorrido expositivo para hacerlo más intuitivo, participativo y adaptado a los actuales modelos de divulgación del patrimonio.
L'accessibilitat universal ha estat un dels eixos principals del projecte. Els espais i els continguts s'han dissenyat seguint criteris d'accessibilitat física, sensorial i cognitiva amb l'objectiu que qualsevol persona pugui gaudir de la visita. La nova museografia aposta per llenguatges diversos, recursos participatius i experiències que afavoreixen l'aprenentatge, la interacció i l'autonomia dels visitants.
Los contenidos están disponibles en cuatro idiomas -catalán, castellano, inglés y francés- y el proyecto incorpora herramientas digitales que permitirán ampliar progresivamente tanto los recursos de accesibilidad como los contenidos interpretativos.
La apuesta de Castelló d'Empúries por recuperar, preservar y proyectar el patrimonio
La renovación integral del Ecomuseo Farinera se enmarca en la estrategia impulsada por el Ayuntamiento de Castelló d'Empúries durante este mandato para recuperar, preservar y proyectar el patrimonio del municipio como uno de sus principales valores culturales, sociales y turísticos. Lejos de ser una actuación aislada, esta intervención forma parte de un proyecto de municipio que concibe el legado histórico como herramienta de desarrollo, capaz de reforzar la identidad colectiva, generar oportunidades y contribuir a la dinamización cultural, educativa y económica del territorio.
Esta apuesta se ha traducido en diversas actuaciones, entre las que destacan la rehabilitación del Palacio de los Condes, el Plan Director de restauración y conservación de la basílica de Santa María, la recuperación de la muralla medieval y otras intervenciones destinadas a poner en valor el conjunto histórico de Castelló d'Empúries. En este contexto, la renovación del Ecomuseo Farinera representa un nuevo hito en una estrategia que entiende el patrimonio como uno de los principales motores de futuro del municipio.
La nueva Farinera refuerza también su vocación como equipamiento público al servicio de la ciudadanía. Más allá de la conservación y divulgación del patrimonio industrial, el museo se consolida como un espacio de conocimiento, aprendizaje, participación y cohesión social, pensado para generar experiencias compartidas, fomentar el pensamiento crítico y fortalecer el vínculo entre las personas y el territorio.
La alcaldesa de Castelló d'Empúries, Anna Massot, ha destacado que “la renovación del Ecomuseo Farinera es una de las grandes apuestas de esta legislatura para preservar y proyectar el patrimonio de Castelló d'Empúries. Estamos convencidos de que nuestro patrimonio es uno de los grandes activos de futuro del municipio y queremos ponerlo al servicio de la ciudadanía, el desarrollo cultural y la proyección del territorio».
I afegeix que «quan invertim en patrimoni no estem mirant només cap al passat; estem construint futur. Volem que Castelló d'Empúries sigui un municipi que preservi la seva història però que també la faci útil, viva i capaç de generar cultura, coneixement, activitat econòmica i orgull de pertinença».
Proyecto financiado con fondos Next Generation EU: uno de los pocos seleccionados en Cataluña
La renovación museográfica es el resultado de un proyecto iniciado en 2022 con el objetivo de construir un nuevo relato adaptado a los intereses y necesidades de los públicos del siglo XXI. En 2023, el Ayuntamiento de Castelló d'Empúries presentó la candidatura al Programa de mejora de la competitividad y dinamización del patrimonio histórico con uso turístico, impulsado por el Ministerio de Industria y Turismo y financiado con fondos Next Generation EU. La concesión de la ayuda, resuelta en 2024, ha hecho posible la ejecución de esta transformación integral.
La convocatoria presentaba un elevado nivel de exigencia: de los 92 proyectos aprobados en todo el Estado, sólo 11 correspondían a ayuntamientos catalanes. Castelló d'Empúries fue, además, el único municipio de las comarcas gerundenses que obtuvo financiación para dos proyectos: la renovación museográfica del Ecomuseo Farinera y la rehabilitación del Palau dels Comtes. Más allá del apoyo económico, este resultado representa un reconocimiento a la calidad de los proyectos impulsados por el municipio y su capacidad de planificación y gestión.
Con una inversión de cerca de 783.000 euros, financiada íntegramente con fondos Next Generation EU, el proyecto ha permitido modernizar el discurso museográfico, incorporar nuevos recursos interpretativos, mejorar la accesibilidad y reforzar el papel del Ecomuseo Farinera como un equipamiento de referencia en la conservación y la divulgación del patrimonio industrial.
El subdelegado del Gobierno de España en Girona, Pere Parramon, ha destacado que «La renovación del Ecomuseo Farinera es un ejemplo de cómo los fondos Next Generation EU se transforman en proyectos que tienen un impacto real sobre el territorio y la calidad de vida de las personas. El Gobierno de España ha contribuido a ello con una aportación de casi 783.000 euros porque estamos convencidos de que conservar el patrimonio es también invertir en desarrollo local, cultura, accesibilidad, sostenibilidad y oportunidades».
Con esta renovación, el Ecomuseo Farinera abre una nueva etapa que le sitúa entre los museos de patrimonio industrial más innovadores de Cataluña. Un equipamiento que, a partir de la historia de una antigua fábrica de harina, invita a los visitantes a reflexionar sobre algunos de los grandes retos del siglo XXI: la alimentación, la sostenibilidad y la relación entre las personas, el territorio y el futuro.
El Ecomuseo Harinera de Castellón de Empurias inaugura este viernes una renovación integral, que conecta patrimonio, alimentación y sostenibilidad
Una antigua fábrica de harina convertida en museo puede ayudarnos a entender a día de hoy qué...